miércoles, 28 de octubre de 2009

PORQUE DESAPARECIO ANTONIO SALINAS?

El descubrimiento de Antonio Salinas

La casa, ubicada en una esquina de la populosa colonia luce abandonada, la oscuridad tras los protectores de la ventana acusan la ausencia de sus moradores, la reja de acero que proteje la entrada principal comienza a mostrar la huella del abandono, especialmente por la humedad de las últimas lluvias.
Solo han pasado 20 días desde que lo deje en la ruta 5 y Kabah, con esa mirada tan decidida a conseguir un trabajo en lo que más le gusta hacer, en lo que ha hecho en los 10 años que llevo de conocerlo.
Desde entonces su paradero es un misterio, las especulaciones no tardaron en surgir, tan solo al dia siguiente que no llegó a la cita no programada en esa extensión de cloaca que pomposamente es llamada oficina de prensa, de Comunicación Social.
En varias ocasiones había acudido a su domicilio, a dejarlo después de recorrer las calles en motocicleta, retando a los agentes de Tránsito de la ciudad por la falta del odioso casco, ese accesorio que permite a los motociclistas ser temerario cuando lo llevan puesto y que su ausencia no afecta en lo más mínimo a la circulación, pero que cuya falta es motivo de infracción, algún pretexto habría que inventar para aumentar la recaudación de dinero para las arcas municipales.
Nunca le pedí ingresar a su domicilio, ya que por fuera se notaba la paz y tranquilidad que todo mundo anhela al llegar al hogar, la presencia de un extraño para su familia hubiera roto ese descanso que Toño necesitaba después de recorrer las calles en busca de otra oportunidad laboral.
Un mes antes de su desaparición su presencia era notoria en los pasillos del palacio municipal, centro neurálgico de las actividades cotidianas de esta ciudad (Cancún) que nos ha visto llegar a quienes buscamos una vida diferente a la cual teníamos en nuestros lugares de origen.
Toño ya había trabajado en el edificio, lo conocía tan bien por fuera y por dentro, escribió durante tres años el acontecer del gobierno de la primera mujer gobernante de este municipio, el más envidiado del país por la generación de sus divisas.
Ahí viene el “Ffffukin” Salinas, decían sus amigos cuando lo veian venir, mientras que algunos empleados municipales lo veian con recelo, temerosos de que su presencia anunciara su inminente ingreso a Comunicación Social.
Ya se lo había advertido mitad en broma, mitad en serio, en esa oficina solo podría ingresar a trabajar si le faltaba talento, si escribía con las “patas” o si le gustaba el ambiente familiar, es decir, con mentadas de madre.
Salinas, acostumbrado a los retos y con la experiencia de haber laborado narrando el acontecer oficial durante tres años, solo atinaba a decir que necesitaba el trabajo y que estaba dispuesto a apoyar a Gregorio Sanchez martinez, a tratar de enderezar esa nave que poco a poco se iba a pique ahogando la imagen del gobernante municipal.
Y estaba contento porque su alcalde le había dicho que si, que había un espacio como reportero en esa oficina, que acudiera con sus papeles para formalizar el ingreso, incluso, el ex secretario particular lo había paoyado y lo llevó a presentar, se hicieron los trámites de rigor y ya estaba listo para cobrar su primer quincena el dia 30 de septiembre.
Pero desde la misma oficina surgió la amenaza velada “si ese tipo entra, yo me salgo” dijo el barbudo sucio del lugar y asi, la palabra empeñada del aspirante a la gubernatura se vió hecha añicos, Gregorio Sánchez no pudo cumplir con su compromiso
El pretexto fue que durante su campaña a la alcaldía, el actual presidente municipal había sido “atacado sin piedad” por Antonio Salinas cuando este laboraba en el periódico La Verdad, tabloide que actualmente es uno de los principales escaparates de publicidad de Gregorio Sánchez.
El propio Salinas había hecho ya el comentario al respecto, si el propio Che y el Ave Picuda habían escrito por consigna contra Greg, no había mayor problema en que El le hubiera publicado también algunos denuestos similares, todo era pues, el juego perverso de las casas editoriales.
Y por ello fue que comenzó a usar los remedos de computadoras existentes en Comunicación Social, en una de ellas descubrió una bitácora donde supuestamente Gregorio Sánchez Martinez, había ordenado “le partieran la madre a Gabo” durante el desalojo de unos invasores de terreno.
No, no era a Gabriel García Marquez, el afamado escritor a quien había que darle es escarmiento, sino al fotógrafo Francisco Gabourel, quien coincidentemente, había sido jefe de Antonio Salinas cuando ambos laboraron en el Palacio Municipal.
El compañero Antonio Salinas cometió el error de leer en voz alta parte de la bitácora pensando que estaba entre amigos y desafortunadamente para el, había un empleado de la oficina que se percato de los hechos y de inmediato se lo aviso a su jefe, logrando asi, ser denominado “el empleado de la semana” y recibir unas cuantas monedas en recompensa.
Antonio pudo copiar en una memoria USB el contenido “confidencial” de la computadora, la cual “extrañamenente” ya no tenia ningún documento al dia siguiente, incluso, el programa Word le había sido castrado para evitar que volviera a ser usada por los periodistas que a diario acuden a redactar su información.
Incluso ahora son más las personas ajenas al periodismo las que ocupan esos espacios dedicados a la redacción de información, que los propios comunicadores, quienes dia con dia ven reducido su espacio para laborar entre basura y mas basura que acumulan en el lugar, ya que al parecer la consigna es erradicar a la prensa de ese Comunicación Social.
Y así, ese día fue el último que se vio a Antonio Salinas en público, que más habrá encontrado en la computadora, solo El , su USB y quien mando borrar los archivos lo saben. Mientras su desaparición seguirá siendo un misterio
EL PROXIMO VIERNES 30 DE OCTUBRE CONTINUARE CON EL ANALISIS DE LA DESAPARICION DE ANTONIO SALINAS, AUNQUE ESPERO ENTONCES SOLAMENTE CANTAR “….ESTABA DE PARRANDA”.

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